Desde nuestro centro de psicología SOWOS, tuvimos el placer de volver a los micrófonos del programa de radio «El sol sale por el oeste» para charlar sobre un tema que está en la base de todas las relaciones humanas: la balanza invisible entre el dar y el recibir.
Siempre destacamos la generosidad como un gran valor, pero esta no puede ser ilimitada; necesita ser un camino de ida y vuelta. En cualquier ámbito de la vida, cuando este equilibrio se rompe, los vínculos se resquebrajan y aparecen los conflictos.
En la radio identificamos dos posturas extremas que suelen generar problemas:
- La dinámica del mártir: Personas que siempre dan, se quedan con las cargas ajenas y nunca piden ayuda. Terminan agotadas y rumiando internamente: «Con todo lo que he hecho… ¿y qué hay de lo mío?».
- El perfil esponja: Quienes se acostumbran a recibir constantemente sin aportar nada a la relación.
Para evitar estos extremos, debemos entender que aprender a recibir es fundamental. Al hacerlo, mostramos nuestra vulnerabilidad y le decimos al otro: «yo también te necesito, no lo puedo todo».
Esto aplica a todas nuestras relaciones, incluida la familia. Aunque los padres damos la vida a los hijos (un regalo impagable), no podemos educarles haciéndoles creer que solo están para recibir. Debemos dejarles asumir sus responsabilidades, como llevar su propia mochila al colegio, para que aprendan a aportar.
De igual modo, en el ámbito doméstico (donde a menudo se da de más), la solución no siempre es exigir que los demás den, sino aprender nosotros a dejar de sobreentregarnos. Como compartimos en el programa, si al recoger la ropa ves que los calcetines de tu hijo están del revés, no te sientas culpable: ¡déjalos del revés y permite que asuma su parte!.
Para terminar, os dejamos el «mini test» que lanzamos a los oyentes: pensad en vuestro día de ayer. ¿Qué frase repetisteis más, «gracias» (porque recibisteis ayuda) o «no te preocupes, ya lo hago yo» (asumiendo otra carga)?.
🎧 Os invitamos a escuchar el fragmento completo de nuestra charla en «El sol sale por el oeste» en el audio adjunto. ¡Es hora de equilibrar vuestra balanza!


